La nueva realidad en la que estamos inmersos hace urgente una mayor toma de conciencia que traiga como consecuencia una decidida marcha hacia la reevangelización de nuestra sociedad española. Es conveniente y oportuno detenerse a reflexionar para no repetir equivocaciones históricas y errores del pasado. Se trata de ponernos en actitud de escucha y descubrir los nuevos signos que indican desde dónde tiene que evangelizar la Iglesia, con qué medios, a quiénes se dirige preferentemente.