Este libro está escrito para ocasionar la reacción, la réplica, la crítica, la colaboración de sus lectores. Aquí el pasado se profundiza para hacer posible un futuro con una calidad cristiana más alta que no está dispuesta a repetir algo muy feo: gozar de una inocencia eclesial al precio del olvido de una historia que tuvo y tiene mucho de lamentable.