«Cuando tantas acusaciones mutuas hay en nuestra Iglesia de reduccionismos, de radicalizaciones, de unilateralidad; cuando tantas veces porque unos exageran un aspecto otros exageran el contrario, creo que hacen falta análisis y proyectos como el presente, que nos sirvan de punto de referencia, de piedra de contraste y de instrumento de análisis para el diálogo constructivo y caritativo. Y, sobre todo, de guía para el camino. De guía no para andar, sino para correr...»