Invitamos, a todos los que se acerquen a estas páginas, a conocer la vida de Rovirosa, promotor y primer militante de la HOAC; a este laico cristiano converso tardío que vivió atento a lo que Dios le pedía en cada momento y dedicó su apostolado a devolver a los obreros a Jesucristo... y lo llevó hasta el extremo.