Lo que se pretende con esta una serie de fascículos bíblicos es precisamente ofrecer la base para una «lectura alertada» de la Biblia y captar así en el libro sagrado lo que realmente, en su conjunto es: «una palabra de Dios que lanza al compromiso» para construir solidariamente el «reino», la fraternidad de los hijos de Dios, que siempre debió haber sido pero que se rompió muy desde los principios y que es preciso recomponer.